lunes 4 de octubre de 2010

Amarga victoria roja (Redactado para el Diario de Navarra)

Venezuela despertó el 27 de septiembre con un nuevo mapa político. El Partido Socialista Unido de Venezuela, del presidente Hugo Chávez, se alzó con 95 diputados a la Asamblea Nacional de 165 y faltan por decidir 7, que la oposición reclama como suyos, lo que implica que el oficialismo tendrá que negociar. El panorama se ve más negro para los rojos. El voto nacional favorece a la disidencia en más de 52%, un varapalo enorme para un mandatario que convirtió los comicios en un plebiscito.

La jornada fue impactante. Los acompañantes internacionales dirán sus conclusiones pero fue tremenda, a pesar de las irregularidades que se vieron como militantes del PSUV haciendo campaña en los centros de votación, en violación de la Ley Orgánica de Participación Política. El optimismo radica en que la abstención alcanzó poco menos de 35%; es decir, la gente optó por la participación.

Muchas son las cosas hay para destacar. La mayoría simple impide al gobierno nombrar magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, del Consejo Nacional Electoral (CNE), la fiscal, la defensora del pueblo y al contralor sin negociar. Tampoco puede aprobar leyes orgánicas –necesita 110 diputados- ni habilitar al presidente para que gobierne por decreto –requiere de 99-.

Chávez, sin embargo, no carece de margen de maniobra. El Parlamento rojo entrega el poder en enero de 2011; es decir, tiene poco 3 meses para aprobar leyes que lleven al establecimiento del Congreso Comunal –legislar desde el pueblo chavista- para debilitar la figura del Poder Legislativo.

Ya lo hicieron cuando la oposición ganó en 6 gobernaciones clave en 2008 y les quitaron competencias en seguridad, vialidad, educación y les entregan a cuentagotas el presupuesto para debilitar su gestión ante los ojos de la gente necesitada.

Mención especial hay que hacer al sistema electoral. Las autoridades del CNE insisten en que es el más seguro y confiable del mundo. Los resultados -prometidos para 3 horas después del cierre- se dieron casi siete horas más tarde. Si es automatizado, ¿por qué el retraso? Esto generó dudas y abrió la puerta a especulaciones sobre la posibilidad de que Chávez no aceptara los resultados y si una de las partes no los reconoce no se pueden da. El presidente tiene antecedentes de verse tentado a no hacerlo, como en su derrota en la reforma constitucional de diciembre de 2007.

¿Qué significa que la oposición haya obtenido más votos pero menos diputados? Primero, que el CNE parcializado modificó los circuitos de tal forma que quitó zonas opositoras o reforzó chavistas para asegurar más diputados oficiales. Lo otro es que dio más legisladores en estados con poblaciones pequeñas, algo que no fue proporcional. El Poder Electoral –con cuatro rectores chavistas y un independiente pro oposición- parece que no es transparente ni equilibrado, como dicen.

La otra lectura es la que parece que el gobierno comienza a ser minoría. Cuidado con una información temeraria al respecto. Hay que ver el comportamiento por circunscripción para asegurarlo.

Sí es llamativo que el oficialismo haya perdido en un proceso que el Presidente convirtió en un plebiscito. Jugó a la polarización, insistió en que su cabeza estaba en disputa, que él corría hasta peligro de muerte. Fue el único protagonista de la campaña. La estrategia no le sirvió y cayó derrotado, aunque hay que verlo con cuidado.

Hay que destacar la labor del candidato Antonio Ecarri, que peleó a Chávez un bastión oficialista, que incluye la zona del 23 de Enero, de mayoría del PSUV y donde viven grupos paramilitares que siguen la revolución. Perdió por menos de tres puntos porcentuales, cuando hace tres meses perdía por 23 puntos.

Se debe analizar si la abstención fue chavista o si hubo un voto castigo a su gestión. Lo último luce un poco probable. El comportamiento electoral del chavismo e no votar contra su Dios o hacerlo en masa. Hay que medir, también, si hubo desaliento oficial o si la gente logró comprender que la cabeza de Chávez no estaba en juego. No hay que olvidar que el Presidente es un líder muy fuerte y que sigue siendo poderosamente atrayente.

Mención especial hay que hacer a la Mesa de la Unidad Democrática, coalición de partidos que van desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda. Mostró fuera, coraje y algo de organización. La alianza perfecta no se logró, cada organización actuó al final de manera individual pero los resultados son alentadores. Cuando arrancó la jornada sabía que su escenario podía ser de 48 a 56 diputados, un avance pero con poco impacto.

Hoy superó al gobierno, hito que puede ser clave para el destino político de la revolución. Su reto es probar que es más que una alianza comicial, que hay una unidad programática y de propósitos y que puede presentar y vender una ilusión creíble, que emocione, incluya y haga soñar a los pobres.

El futuro de Venezuela (Publicado en el Diario de Navarra el 26 de septiembre)

El futuro de Venezuela en los votos

Los venezolanos eligen hoy a los 165 diputados que integrarán por los próximos cinco años el Parlamento unicameral o Asamblea Nacional del país suramericano de 26,8 millones de habitantes. Estas personas tendrán la responsabilidad de legislar en diversas áreas.

Esos comicios serán clave en este pulso por alcanzar una hegemonía que permita al presidente Hugo Chávez seguir imponiendo a como dé lugar un cambio del sistema político económico liberal-democrático que ha imperado en los últimos 53 años hacia un socialismo con rasgos de la utopía que fracasó en el siglo XXI o la búsqueda de una democracia más eficiente, solidaridad, efectiva.

Se dice hoy que el Parlamento es clave; sus integrantes deberán elegir a magistrados del Tribunal Suprema de Justicia –que después de la ampliación en 2004 a 32 jueces más de 80% responden al Ejecutivo-, rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE) –la composición es de cuatro chavistas y un independiente pro oposición- y del fiscal, el contralor y el Defensor del Pueblo, todos identificados con la revolución.

La campaña electoral ha sido intensa. Las opciones se concentran en tres bloques. El primero, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), del actual mandatario, que busca la hegemonía socialista

El otro bloque lo integran partidos opositores de que van desde la extrema derecha a la extrema izquierda, agrupados en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Ellos alcanzaron por consenso y por primarias –como el chavismo- sus candidatos. El tercero lo integra Patria Para Todos (PPT), partido de cuadros que se dice la tercera vía. El resto son grupos minoritarios.

Las irregularidades han estado a la orden del día. Chávez ha usado los medios del Estado para la campaña. Los funcionarios públicos, con la anuencia de la mayoría del CNE, han intervenido. Los gobernadores opositores han actuado como el Jefe del Estado venezolano, lo que contraviene la Ley Orgánica de Procesos Electorales.

El PSUV ha centrado su campaña en el presidente Chávez; es el único liderazgo posible y permitido. Ha recorrido el país presentando este proceso como un plebiscito. Como ya es tradición, sus mensajes son: “conmigo esto poco que tienen, sin mí, el vacío”; “vienen por mí y por ustedes”; “todo dentro de la Constitución, que soy yo”; “no negociaré”, “hay que aplastar”. Los nombres de sus abanderados no importan. Él es el todo.

La oposición presentó 100 propuestas que van desde atender el tema de la seguridad, la principal preocupación de los venezolanos, hasta la economía. SI bien alcanzaron la unidad, esta no ha sido tal en la práctica; los partidos pugnan por alcanzar una mayoría de votos para ver cómo negocian e imponen precandidatos presidenciales en 2012.

Con un ventajismo oficial tremendo y con la modificación de las circunscripciones electorales para favorecer al PSUV se votará hoy. Hablar de resultados sería especular. El Gobierno necesita la mayoría absoluta de, al menos 110 diputados. La oposición debería ganar la mayoría simple u obtener más de 70 legisladores.

La mayoría de los parlamentarios se dedicaron a levantar la mano a las órdenes oficiales. Es bueno recordar que la oposición dejó el campo abierto en 2005 al PSUV, cuando se retiró del proceso para deslegitimarlo por evidencias de fraude.

El país cambió. El Ejecutivo muestra signos de desgaste. La economía tiene 8 trimestres en caída, es decir, está en recesión. Hay apagones porque el gobierno no invirtió en generación de electricidad, en mejorar la red de transmisión ni en mantenimiento. El Gobierno ha expropiado 174 empresas y comercios en 2010.

La comercializadora de alimentos oficial PDVAL –para beneficiar a los pobres- permitió que se pudieran más de mil toneladas de comida en un país donde la inflación se prevé superior a 30% y hay hambre.

El Observatorio Venezolano de la Violencia apunta que en 2009 hubo 16.047 muertes violentas cuando en 2008 fueron 14.589 y en 1999, cuando Chávez llegó al poder, fue de 4.550.

Chávez, sin embargo, tiene un liderazgo sólido. Hay quien lo sigue porque lo ve como un dios, otros, porque les devolvió lo que tenía y la democracia les quitó por sus fallas y otros por interés. Su voto es duro y fiel.

Seguramente habrá un avance opositor, truncado por la movilización de votantes y el cambio de circunscripciones. Ellos apuestan tener más votos en la sumatoria nacional que el oficialismo para apostar por una derrota chavista en 2012.

El Gobierno, independientemente de los resultados, pisará el acelerador para consolidar el Estado socialista y tener el control social.

Los años por venir serán más complicados. Lo que suceda hoy puede ser decisivo para el socialismo y para la oposición, que debe madurar y mostrar una oferta política creíble que llegue a los barrios.

viernes 26 de diciembre de 2008

“Todos somos parte de la resistencia” (Entrevista para ser publicada en Noviembre en el diario El Nacional)

“Todos los iraquíes somos parte de la resistencia”, respondió Hana al Bayati, cineasta francesa de padres iraquíes a la pregunta de si colaboraba con los rebeldes en ese país. “No tengo armas; uso la palabra”, completó.
Esta mujer de 30 años de edad ha invertido siete de ellos en denunciar las consecuencias de la guerra en Irak. Su más reciente visita a Caracas tuvo ese objetivo.
“La gente tiene que sobrevivir. Tratan de resistir, de recibir educación, agua limpia, luchar contra el cólera; rezan diariamente para que se acabe la ocupación”, relató.
La acción comenzó el 13 de marzo de 2003 y culminó el primero de mayo, cuando comenzaron las operaciones de baja intensidad, que no han terminado. Hoy hay 140.000 soldados estadounidenses en ese país para ayudar a controlar la situación interna.
Al Bayati enfatizó que las tropas extranjeras o “fuerzas ocupantes”, cometen un genocidio.
“Comenzó con las sanciones; se puede probar por el repetido uso de la fuerza, los castigos colectivos, el intento de destrucción de fábricas y el estímulo de la confrontación entre los ciudadanos”, afirmó.
El Estatuto de Roma, base de la Corte Penal Internacional, establece que un genocidio se produce cuando se ejecuta una matanza, se lesiona física o mentalmente, se traslada por la fuerza a niños o se impide el nacional de personas de un grupo nacional, étnico, religioso o racional, con la intención de destruirlos parcial o totalmente.
La ONU impuso sanciones económicas a Irak a comienzos de la década de los años 90 por su invasión a Kuwait. Se mantuvieron hasta 2003.
Al Bayati, quien vive en Egipto, aseguró que sus denuncias las hace como integrante del Comité Directivo del Tribunal Brussells, grupo civil que, según su página web, integran intelectuales, artistas y activistas y que denuncia “la lógica de la guerra promovida por los estadounidenses y sus aliados”.
“No tenemos fondos, trabajamos con voluntarios. La mayoría nos ayuda a recoger información. Hemos redactado informes para soportar casos legales que llevaremos a España. Ya uno en Alemania y otro en Inglaterra. Tratamos de actuar en el Tribunal de La Haya, pero no procedió”, sentenció.
Afirmó que se embarcó en esta actividad por solidaridad por el pueblo de sus padres y que visitó cuando pequeña. Aclaró que la última vez que estuvo fue en 1999. La página web del movimiento Solidaridad con Irak escribió que su más reciente visita fue en 2003, para filmar un documental en Faluya.
“Es deber de todos buscar la verdad. En 2003 hubo un movimiento solidario con el pueblo. Vimos la posibilidad de trabajar para exponer la ilegalidad de la guerra y sus consecuencias”, explicó.
Apuntó que hasta hoy se cuentan 1,5 millones de muertos, 6 millones de refugiados y miles de detenidos. Un informe de ACNUR arrojó que 2 millones de iraquíes han huido del conflicto hacia Siria, Jordania y Egipto; mientras que 2,5 millones se convirtieron en desplazados internos. De 87.985 a 96.049 muertos civiles contabilizó hasta agosto de 2008 la ONG Irak Body Count.
Legalidad. Al Bayati se negó a reconocer la legitimidad del actual presidente Jalal Talabani y del primer ministro Nuri al Maliki. Los tildó de ilegales porque son el resultado de una invasión. “Pretenden que ser legales porque crearon la propaganda para que en el mundo crean que los escogieron en elecciones supuestamente limpias”, apuntó.
Denunció que en 2009 se espera repetir la experiencia, cuando se harán comicios regionales.“Deben participar más de 8 millones personas, pero después de nueve meses de inscripción sólo hay registrados un millón. Nadie quiere ser parte de esto, que creará una guerra civil”, aseveró.
La joven de fe islámica reconoció la legitimidad de la resistencia, que trata de “recuperar el control del país”, a diferencia de la ocupación, que “ha creado milicias y grupos de la muerte que atacan a los civiles y los desplazan”.
Rechazó que a ese movimiento se le asocie con la insurgencia, porque actúa contra un gobierno legal. Afirmó que una de las claves para solucionar el conflicto está en su reconocimiento internacional como “única fuerza que tiene legitimidad” y que es capaz de garantizar la estabilidad y la unidad del país. “Deberían ganar tiempo y no seguir malgastando vidas”, agregó.
No dejó claro si reconoce la existencia de Al Qaeda en Irak. “Puedes llamar Al Qaeda a cualquier cosa. Se intenta confundir a los iraquíes sobre quién defiende sus intereses para criminalizar a la resistencia, pero el pueblo sabe quién los defiende”, sentenció.

Siria y el Líbano apuntan a la paz regional (redactado para publicar en octubre en El Nacional)

Siria y el Líbano apuntan a la paz regional

Un abrazo entre los ministros de Relaciones Exteriores de Siria, Walid al Moalem, y del Líbano, Fauzi Saluj, fue el sello simbólico al acuerdo que firmaron el 15 de octubre, con el que se decidió que ambos países establecieran relaciones diplomáticas, un paso para alcanzar la paz en el Medio Oriente.
El documento expresa el deseo de los países por renovar “sus relaciones fraternales y distinguidas”, sobre la base “del respeto mutuo de la independencia y la soberanía de los Estados”. Adelanta que se establecerán a fin de año las respectivas embajadas en Damasco y Beirut, aunque no aclara la fecha.
Los mandatarios sirio, Bachar al Assad, y libanés, Michel Suleiman, se habían reunido el 14 de agosto en Damasco y habían allanado el camino para ese acuerdo.
“Siempre es bueno establecer relaciones de amistad en lo político, económico, científico, cultural y humanitario; pero hay que esperar a que se cumpla el acuerdo. Es positivo para Siria, porque se acercará a la comunidad internacional, de la que ha estado aislada, pero lo es más porque ese país reconoce por primera vez en 50 años la independencia del Líbano, apartándose de su viejo proyecto de la Gran Siria”, explicó George Chaya, expertos en Medio Oriente
“Lo positivo es el reconocimiento de la soberanía libanesa”, afirmó vía electrónica Clement Henry, profesor de la Universidad de Texas.
Siria y Líbano han tenido una relación tensa desde que alcanzaron su independencia de Francia, en 1943. Damasco ha considerado a Beirut como su territorio; sectores hablan de constituir la Gran Siria, que incluye al Líbano, Jordania, los territorios palestinos e Irak.
Esto es, a la vez, un avance en la normalización de la región, porque reduciría uno de sus focos de conflictos. Occidente ha denunciado que sirios e iraníes quieren desestabilizar el Líbano; mientras que estos países insisten en que Francia y Estados Unidos desean extender su dominio en la zona.
“Todo proceso que signifique destrabar una situación negativa para la región es bueno y lo deben aceptar todos los actores. Las relaciones libanesas-sirias pueden mejorar a partir de esta decisión del presidente Assad y fortalecer el proceso de paz regional; el tiempo dirá si hay sinceridad”, apuntó Chaya.
Influencia. El optimismo por la decisión no hace desaparecer la preocupación sobre la solución de temas pendientes. Uno de ellos son las investigaciones sobre el asesinato del ex primer ministro libanés, Rafik Hariri, ocurrido en 2005, y que apuntan a servicios de inteligencia sirios.
“Hay que lograr la delimitación de las fronteras comunes, incluyendo las Granjas de Sheeba, y el respeto a los derechos humanos de los más de 600 libaneses detenidos-desaparecidos en las cárceles sirias durante la ocupación del Líbano”, destacó Chaya.
Una de las grandes interrogantes es si el establecimiento de las relaciones diplomáticas terminará con la influencia siria en su vecino. Ambos países comparten una estrecha relación cultural, lingüística y económica. 26,1% de las importaciones libanesas y 12,3% de sus importaciones en 2007 provinieron de Siria.
“No hay nada garantizado, pero creo que los desagradables hechos ocurridos en el pasado puedan zanjarse de manera positiva de cara al futuro. A partir de esta medida, creo que puede ser el principio de un buen camino para ambos países”, precisó Chaya.
“Siria mantendrá una importante influencia, pero también necesitará de la ayuda libanesa para sus reformas económicos”, acotó Henry.

Relaciones tormentosas

Las relaciones entre Siria y el Líbano ha sido tormentosas. La independencia de Francia, en 1943, no trajo la amistad entre territorios integrantes de una misma región.
Los sirios sintieron que la escisión del Líbano los debilitaba; por ello no perdieron las esperanzas de consolidar la vuelta a la Gran Siria.
Beirut fue invadido por soldados sirios en 1976 bajo la excusa de que iban a ayudar a detener la guerra civil que se había desatado en ese territorio. Se mantuvieron allí hasta 1990, cuando se firmaron los cuerdos de Taif, que permitió la dividir el poder de forma equitativa entre musulmanes y cristianos en una tierra en la que se profesan 17 credos distintos.
El fin de casi 30 años de ocupación se produjo luego del asesinato de Rafik Hariri, ocurrido el 14 de febrero de 2005.

Se caen las caretas en Venezuela (Para ser publicado en diciembre en el Diario de Navarra)

“Autorizo al partido a iniciar los debates y las acciones para lograr la enmienda constitucional y mi reelección. Chávez no se va. Estoy listo para estar con ustedes hasta el 2019, hasta el 2021”. Con estas palabras, el mandatario venezolano, Hugo Chávez, confirmó una verdad irrefutable en ese país suramericano, y un secreto a voces en el mundo, su intención de permanecer en el poder de manera indefinida.
Ya no debería haber dudas acerca de la vocación personalista del hombre que gobierna a Venezuela desde hace nueve años, el único que lo ha hecho de forma tan prolongada desde que llegó la democracia a ese país, el 23 de enero de 1958.
Hace un año, más de 16 millones de personas acudieron a un proceso electoral para aprobar o rechazar la reforma de la Constitución que entró en vigencia gracias a que la mayoría del electorado venezolano le dio el Sí un 15 de diciembre de 1999.
La propuesta de transformación la presentó Chávez. Su idea de la reelección indefinida –que llamó continuada para reducir el rechazo- era la estrella de todo. A esto lo acompañaron propuestas de carácter social –como la reducción de la jornada laboral de ocho a seis horas- para tratar de movilizar a esa masa de la población pobre que necesita mejoras.
La madrugada de ese día sorprendió al mundo. El mandatario había sido derrotado por primera vez en las urnas desde que llegó al poder. 50,7% de los votantes, más de 4,5 millones, dijo No a la reforma y 49,29%, Sí. Minutos después de un anuncio postergado por causas todavía desconocidas, Chávez reconoció lo que llamó “victoria pírrica de la oposición” y que días más tarde la llamó “de mierda”.
Dejó claro que su objetivo de mantenerse en el poder seguiría vivo. Ahora lo ha cumplido. Durante todo 2008 se especuló en Venezuela sobre la posibilidad de que las elecciones regionales y municipales de 23 de noviembre iban a ser el termómetro para Chávez. Si arrollaba, estaba claro que lo iba a tomar como la justificación para seguir empujando su reforma y su inmortalización en el puesto de mando. Por ello convirtió el proceso comicial en un referendo sobre su persona, insultó candidatos, amenazó con sacar a la Fuerza Armada Nacional a la calle si se elegía en estados importantes a opositores y dijo que si ganaban sus contrarios no habría dinero para la descentralización.
Los resultados fueron importantes para él; lo ratificaron como la principal fuerza política, aunque su victoria terminó con sabor a derrota. Ganó más de 265 alcaldías de 335 posibles, un avance importante. En las gobernaciones retrocedió. Obtuvo 17, de 22 que estaban en disputa –son 23- y el Distrito Capital; en 2004 controló 21 y el Distrito.
La oposición, en cambio, creció en número de votos, mantuvo dos gobernaciones (Zulia y Nueva Esparta) y ganó tres (Carabobo, Zulia, Táchira, Miranda) y la Alcaldía Mayor, en la capital, Caracas. Aumentó su número de votantes en especial en zonas populares. Hay que destacar que venció en el Municipio Sucre, del estado Miranda, donde está Petare, una zona en la que hay una de las chabolas más grandes de América Latina. Además, el problema está en que los partidos que la integran gobiernan en el territorio que concentra casi 45% de la población.
Este retroceso y esta pérdida de poder abrieron la herida del mandatario. Primero, ordenó abrir un proceso administración a la televisora de noticias Globovisión, crítica con él, por adelantar resultados, cuando lo que hizo fue transmitir una rueda de prensa de un candidato de oposición, como casi todos los medios de alcance nacional, que insinuó que había ganado y exigió al pode electoral confirmarlo. Segundo, impulsó su reelección.
Chávez sabe que la situación no es fácil. Sabe que ha perdido apoyo, aunque sigue teniendo un gran liderazgo, y entiende que la crisis económica y financiera mundial afectará a Venezuela. La caída de los precios del petróleo le obligará a hacer ajustes que no gustarán a la base del electorado que lo sigue. Esto puede conspirar en su contra.
Si no se mantiene en el poder se caerá la autodenominada revolución bolivariana. No hay liderazgo alternativo; bueno, tampoco lo quiere. Si no hay revolución, no habrá la llamada nueva independencia venezolana, esta vez del Imperio estadounidense, y habrá fracasado. Fuera del poder tendrá influencia, pero habrá que ver cuánta.
Las caretas, pues, se han caído. Escuchar a partidos u organizaciones serias en el mundo seguir disimulando sus crítica ante un gobierno que colocó a un vicepresidente de fiscal general o a un presidente de un poder autónomo como el Electoral como integrante del Poder Judicial y a otro como vicepresidente, es estúpido. La verdadera intención ya está clara. Si de verdad se defiende la democracia, llegó el momento de analizar con lupa lo que sucede en Venezuela. El costo para este pueblo y América Latina será importante.

martes 2 de septiembre de 2008

La retórica dominará la reunión de la UE (Para ser publicado el 01 de septiembre en el diario El Nacional)

Los 27 países de la Unión Europea decidirán hoy qué hacer ante el reconocimiento ru-so de la independencia de las regiones separatistas georgianas de Osetia del Sur y Abja-sia. Aunque hay muchas expectativas sobre el encuentro, es poco probable que él arroje medidas concretas que cambien la posición de Moscú.
El Consejo Europeo Extraordinario, a celebrarse en Bruselas, lo convocó esta semana Francia, país que tiene la presidencia semestral de la UE.
El conflicto comenzó el 8 de agosto cuando tropas georgianas entraron en Osetia del Sur. Las tropas rusas de interposición de paz en el terreno respondieron a los soldados de la ex república soviética.
Tras 5 días de combate, las partes aceptaron una propuesta de paz, presentada por la UE. Ella planteó no recurrir a la fuerza; cesar las hostilidades; permitir el paso de ayuda humanitaria; que las fuerzas rusas y georgianas volvieran a las posiciones que ocupaban antes del 8 de agosto, e iniciar negociaciones para definir el estatus de Osetia del Sur y Abjasia. Tiflis la firmó el 15 de agosto y Moscú el 16 de agosto.
La decisión rusa de reconocer la independencia de las provincias georgianas se con-sidera una violación al acuerdo de paz. Sólo Bielorrusia se unió a Moscú.
“La relación que había entre Rusia y la UE sufrirá por esta decisión. Ese movimiento unilateral daña el multilateralismo de las relaciones internacionales”, afirmó Sandra Dias Fernandes, investigadora del Centro de Estudio de Política Europea.
El canciller francés, Bernard Kouchner, afirmó el jueves que Europa estudiaba imponer sanciones a Rusia. Expertos hablaron de medidas económicas. El viernes fuentes del gobierno francés lo negaron. España y Alemania pidieron evitar penas. El ministerio de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, David Miliband, advirtió que no quiere lanzar “una guerra abierta con Rusia”.
La ausencia de acuerdo para aplicar sanciones se entiende por los intereses en juego. El intercambio comercial entre Rusia y la UE creció 29,2% en 2006 con respecto a 2005, al sumar 439,4 millardos de dólares. Moscú cubre 43,8% de las importaciones europeas de petróleo y 40% de las de gas.
“La reunión será retórica, pero ¿qué más puede ser? El objetivo es articular una posi-ción común y enviar una señal a Rusia. La UE presionará sobre el retiro de las tropas de Georgia pero, primero, no puede hacer más y, segundo, habrá que esperar la reacción rusa”, apuntó Alexander Astrov, profesor de Estudios Europeos de la Universidad Cen-troeuropea de Hungría.
“El resultado más concreto puede ser reiterar la propuesta de enviar tropas de pacifi-cación de la UE, con una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. El encuentro será retórico, pero no hay que olvidar la importancia de ese recurso en las relaciones in-ternacionales”, advirtió Enrique Banús, director del Centro de Estudios Europeos de la Universidad de Navarra.
Los expertos no creen que se impulse un hipotético ingreso de Georgia en el bloque.
“Es complicado. Primero, la democracia en Georgia está puesta en duda después de la agresión en Osetia del Sur. Segundo, la UE no puede aceptarla porque tiene proble-mas de integridad territorial, no controla a dos provincias”, explicó Astrov.
Tampoco acuerdan que se pueda acordar impulsar la entrada de ese país en la OTAN. “No es el momento apropiado”, advirtió Dias Fernandes.
La división de posiciones en el bloque sí hace prever que los países del bloque que en el pasado estuvieron bajo la influencia soviética serán los que más presionen. Se verá, entonces, dos UE o se asumirá el peso real que tienen los nuevos miembros.
“Los grandes Estados de la UE, salvó, tal vez, Gran Bretaña, probablemente insistirán en mantener algunos acuerdos con Rusia bajo el argumento de que el aislamiento no es la solución”, apuntó Astrov.
“Polonia puede que tenga una actuación decidida y algunos países bálticos probable-mente presenten una posición dura”, acotó Banús.