viernes 26 de diciembre de 2008

“Todos somos parte de la resistencia” (Entrevista para ser publicada en Noviembre en el diario El Nacional)

“Todos los iraquíes somos parte de la resistencia”, respondió Hana al Bayati, cineasta francesa de padres iraquíes a la pregunta de si colaboraba con los rebeldes en ese país. “No tengo armas; uso la palabra”, completó.
Esta mujer de 30 años de edad ha invertido siete de ellos en denunciar las consecuencias de la guerra en Irak. Su más reciente visita a Caracas tuvo ese objetivo.
“La gente tiene que sobrevivir. Tratan de resistir, de recibir educación, agua limpia, luchar contra el cólera; rezan diariamente para que se acabe la ocupación”, relató.
La acción comenzó el 13 de marzo de 2003 y culminó el primero de mayo, cuando comenzaron las operaciones de baja intensidad, que no han terminado. Hoy hay 140.000 soldados estadounidenses en ese país para ayudar a controlar la situación interna.
Al Bayati enfatizó que las tropas extranjeras o “fuerzas ocupantes”, cometen un genocidio.
“Comenzó con las sanciones; se puede probar por el repetido uso de la fuerza, los castigos colectivos, el intento de destrucción de fábricas y el estímulo de la confrontación entre los ciudadanos”, afirmó.
El Estatuto de Roma, base de la Corte Penal Internacional, establece que un genocidio se produce cuando se ejecuta una matanza, se lesiona física o mentalmente, se traslada por la fuerza a niños o se impide el nacional de personas de un grupo nacional, étnico, religioso o racional, con la intención de destruirlos parcial o totalmente.
La ONU impuso sanciones económicas a Irak a comienzos de la década de los años 90 por su invasión a Kuwait. Se mantuvieron hasta 2003.
Al Bayati, quien vive en Egipto, aseguró que sus denuncias las hace como integrante del Comité Directivo del Tribunal Brussells, grupo civil que, según su página web, integran intelectuales, artistas y activistas y que denuncia “la lógica de la guerra promovida por los estadounidenses y sus aliados”.
“No tenemos fondos, trabajamos con voluntarios. La mayoría nos ayuda a recoger información. Hemos redactado informes para soportar casos legales que llevaremos a España. Ya uno en Alemania y otro en Inglaterra. Tratamos de actuar en el Tribunal de La Haya, pero no procedió”, sentenció.
Afirmó que se embarcó en esta actividad por solidaridad por el pueblo de sus padres y que visitó cuando pequeña. Aclaró que la última vez que estuvo fue en 1999. La página web del movimiento Solidaridad con Irak escribió que su más reciente visita fue en 2003, para filmar un documental en Faluya.
“Es deber de todos buscar la verdad. En 2003 hubo un movimiento solidario con el pueblo. Vimos la posibilidad de trabajar para exponer la ilegalidad de la guerra y sus consecuencias”, explicó.
Apuntó que hasta hoy se cuentan 1,5 millones de muertos, 6 millones de refugiados y miles de detenidos. Un informe de ACNUR arrojó que 2 millones de iraquíes han huido del conflicto hacia Siria, Jordania y Egipto; mientras que 2,5 millones se convirtieron en desplazados internos. De 87.985 a 96.049 muertos civiles contabilizó hasta agosto de 2008 la ONG Irak Body Count.
Legalidad. Al Bayati se negó a reconocer la legitimidad del actual presidente Jalal Talabani y del primer ministro Nuri al Maliki. Los tildó de ilegales porque son el resultado de una invasión. “Pretenden que ser legales porque crearon la propaganda para que en el mundo crean que los escogieron en elecciones supuestamente limpias”, apuntó.
Denunció que en 2009 se espera repetir la experiencia, cuando se harán comicios regionales.“Deben participar más de 8 millones personas, pero después de nueve meses de inscripción sólo hay registrados un millón. Nadie quiere ser parte de esto, que creará una guerra civil”, aseveró.
La joven de fe islámica reconoció la legitimidad de la resistencia, que trata de “recuperar el control del país”, a diferencia de la ocupación, que “ha creado milicias y grupos de la muerte que atacan a los civiles y los desplazan”.
Rechazó que a ese movimiento se le asocie con la insurgencia, porque actúa contra un gobierno legal. Afirmó que una de las claves para solucionar el conflicto está en su reconocimiento internacional como “única fuerza que tiene legitimidad” y que es capaz de garantizar la estabilidad y la unidad del país. “Deberían ganar tiempo y no seguir malgastando vidas”, agregó.
No dejó claro si reconoce la existencia de Al Qaeda en Irak. “Puedes llamar Al Qaeda a cualquier cosa. Se intenta confundir a los iraquíes sobre quién defiende sus intereses para criminalizar a la resistencia, pero el pueblo sabe quién los defiende”, sentenció.